¿Qué es esto?

¿Qué es este blog?

Este es un blog literario. Lo pone arriba.

¿Podrías ser un poco más específico?

Claro. Yo ya tengo otro blog: Así habló Cicerón, donde hablo de política, derecho y otros temas. Pero además quiero potenciar mi faceta literaria, y creo que una buena forma de hacer eso es publicando y sometiéndome a la crítica. Tener un ritmo de publicación también me facilitará coger hábito de trabajar en mis relatos. El problema es que Así habló Cicerón tiene un perfil muy definido, así que decidí abrir un segundo blog.

El impulso final, por cierto, lo dio la buena gente de Patreon. Puse la apertura de este blog como hito de 20 $… y aquí estamos.

¿Qué vas a publicar?

Quiero empezar con dos entradas mensuales. En principio serán relatos o microrrelatos míos, pero también me gustaría incluir críticas, recomendaciones, consejos… lo que vea que me sale y que me gusta.

Se nota que eres de letras. ¡Los elefantes no pueden posarse porque no vuelan! Es decir, ¿de dónde viene el nombre del blog?

El nombre del blog es una referencia doble. Por un lado apunta a La langosta se ha posado, una novela que escribe uno de los personajes de El hombre en el castillo, de Philip K. Dick. En El hombre en el castillo el Eje ganó la Segunda Guerra Mundial y los nazis y los japoneses dominan lo que antes era EE.UU. Pero alguien ha escrito un libro, La langosta se ha posado, en la cual se cuenta una ucronía: un mundo donde los aliados vencieron… pero que tampoco es exactamente nuestro mundo (eso habría sido demasiado fácil), sino un tercer escenario. El juego de espejos deformantes que plantea Dick  siempre me ha gustado y decidí usarlo para mi blog.

La otra referencia también es literaria, pero no apunta a un autor de ciencia ficción sino a uno de fantasía: sir Terry Pratchett, probablemente mi escritor favorito. En su novela Imágenes en acción unos alquimistas descubren la forma de grabar y proyectar imágenes en movimiento. Muy pronto se organiza una industria cinematográfica y la necesidad de que las películas sean cada vez más espectaculares lleva al productor Y-Voy-A-La-Ruina Escurridizo a anunciar sus carteles con reclamos como:

¡La historia de un amor prohibido!

¡Una arrolladora saga de pasión más allá de los límites del espacio y el tiempo!

¡Nunca se ha visto nada igual!

¡Con más de 1.000 elefantes!  

Los mil elefantes se convierten en una broma recurrente durante toda la novela, y cuando una amiga y yo empezamos a pensar en animales que remitieran a Pratchett, la idea cayó por su propio peso.

Oye, me gusta la idea.

Gracias, persona maja.

No, en serio, me gusta mucho. ¿Cómo puedo apoyarte?

Hay varias formas en las que puedes apoyarme para que esto siga adelante. La primera es comentar en las entradas. Si me dices “¡oye, este relato me encanta!” me gustará. Si me dices “¡oye, este relato está bien pero…!” y desarrollas una crítica para pulirlo, me gustará más. Si tratas de trollear, me gustará menos pero me reiré un rato a tu costa y luego te borraré los comentarios cual dios censor.

La segunda forma es compartir. Subir la entrada a Twitter, enlazarla desde Facebook o desde tu blog, mandarla por mail a todos tus contactos con amenazas horribles que se concretarán si no lo reenvían a doce personas, graparla en la puerta de un cuarto de baño para que la lea quien se siente en la taza, tatuártela en la espalda y salir a tomar el sol… cualquier forma es buena para difundir.

Menos Menéame. Odio ese sitio.

Y ya la tercera forma es darme dinero. Si te apetece ser mecenas de las artes literarias, lo cual es algo que claramente te ayudará a ligar, quizás te interese echarle un ojo al Patreon que he mencionado antes. Hay recompensas chulas como ver las entradas (y las del otro blog) antes de que se publiquen, recibir un saludito de audio, pdfs mensuales con los posts de Así habló Cicerón, etc.

Si no te apetece hacer un pago mensual pero sigues queriendo apoyarme económicamente, puedes pinchar en el botón de PayPal que hay a continuación y donar la cantidad que consideres apropiada: